Enrique Florescano logra esclarecer, en este minucioso estudio, las relaciones entre la curva de precios del maíz y las graves calamidades que desarticulaban la economía y castigaban severamente a los hombres del siglo XVIII mexicano. Carestías incontrolables, hambrunas, epidemias devastadoras, despidos, emigraciones masivas de desocupados, aumento de la vagancia, la mendicidad y el crimen, tensión social en las ciudades, eran, entre otros, los efectos de las bruscas variaciones de precios del maíz. Al final del periodo colonial, todas esas perturbaciones influyeron en la configuración del estallido revolucionario de 1810.
Precios del maíz y crisis agrícolas en México, 1708-1810 ha sido considerada una investigación pionera en el ámbito de los estudios sobre la historia agraria de México, sobresaliente no sólo por sus descubrimientos sino también por su rigor metodológico, el cual se benefició sustancialmente de las aportaciones de la escuela francesa de historia económica. Este libro recibió el Premio Fray Bernardino de Sahagún conferido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia a “la mejor obra histórica de autor mexicano editada en 1969”.
(Primera edición: El Colegio de México, 1969. Segunda edición: Era, 1986; subsecuentemente reimpresa.


