Este libro se propone explicar la historia de las conflictivas relaciones que se establecieron entre los distintos grupos étnicos asentados en el territorio mexicano, así como el Estado y los proyectos de nación que formularon las elites políticas en la época colonial y en el siglo XIX, cuando nace el proyecto de Estado-nación. Enrique Florescano revisa los variados procesos que intervinieron en la formación de las identidades colectivas y muestra que, en lugar de una identidad mexicana, en el proceso histórico nacieron y se confrontaron diversas identidades, en conflicto constante unas con otras.
En contraste con las tesis esencialistas, que conciben a las identidades como condensaciones inmutables, este libro muestra que los mexicanos han asumido diversas identidades en el transcurso de su desenvolvimiento histórico. Uno de los objetivos de Etnia, Estado y nación es ubicar esos fenómenos en su dimensión histórica, dar cuenta de sus orígenes y descifrar los mitos que enturbian su comprensión. La última parte del libro analiza el nacionalismo intolerante que surgió a fines del siglo XIX: un nacionalismo que en lugar de aceptar la nación plural realmente existente, demandó que los grupos indígenas, los pueblos y las regiones se ajustaran al arquetipo centralista sustentado por el gobierno federal. Esta política intolerante, en lugar de trabajar en favor de la descalza unidad nacional, escindió más a la nación.
(Primera edición: Aguilar, 1997; subsecuentemente reimpresa. Segunda edición: Taurus, 2001; subsecuentemente reimpresa.)


