Enrique Florescano nos ofrece en esta obra un acercamiento a las expresiones del discurso histórico, desde los registros orales y corporales hasta la revisión contemporánea de su objeto y sus métodos. Sobre esta base plantea algunas paradojas del proceso educativo y señala la necesidad de una reforma profunda, a la vez que propone que la enseñanza de la historia sea el eje de la formación de los nuevos ciudadanos, pues cuando su enseñanza cumple con determinados requisitos, se convierte en uno de los elementos formativos que no sólo influye en el educando como individuo, sino en el cuerpo social en su conjunto.
Esta obra permite comprender lo que es la historia, cómo han cambiado sus métodos y su discurso a través del tiempo, y reconocer que al explicarnos el presente y el pasado, la historia se convierte en una posibilidad de imaginar lo que será el porvenir.
(Primera edición: Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América, 2000.)


